sábado, 10 de diciembre de 2011

MOMENTOS

SIEMPRE FUERON TUS OJOS



Siempre fueron tus ojos, los culpables de todo, tan grandes como el cielo y tan bellos como un prado inmenso. Siempre fueron ellos, tan vivos y locuaces, que no necesitaban tu rostro por mas hermoso que fuese.

Siempre fueron tus ojos, que en sonrisa deliraban, aunque tu corazón pudiese estar triste o preocupado. Siempre fueron ellos, los que con su brillo y limpieza alegraron mi atormentada alma.

miércoles, 19 de octubre de 2011

SOBREVIVIENDO COMO PADRES


 Parece a veces la vida una eternidad... pero eso no es verdad. La vida es un soplo, un reflejo de luz en el oscuro e inmenso espacio tiempo. Sea una cuerda de varias o no...el universo nos acoge brevemente... y aún así nos la arreglamos para eternizar momentos bellos, llenos de sentido y esperanzas. Cómo hemos sobrevivido, como padres, cinco años ya... como familia, en esta vorágine diaria-cotidiana, de esfuerzos, sueños y luchas. Así es este soplo de vida, así lo construimos a diario, con sonrisas, preocupaciones y retos... es lo que hay, es lo que nos toma desde adentro y nos lanza al espacio a soñar. Que sean más años...muchos más los que nos queden...que pasemos triunfantes el 2012...y varias miles de profecías incumplidas...que sean más poderosos nuestros deseos y afanes que todo el mundo tambaleante...que sean más los días, meses y años que la muerte se olvide de nosotros...salud!...por estos cinco años!!!
















viernes, 19 de agosto de 2011

OPINOLOGUEANDO


LA GENTE... MI GENTE

Que abismante resultan ser las diferencias entre personas que, habiendo crecido juntos, en la adolescencia terminal se distancian físicamente por cosas de la vida, ya saben, estudios, trabajo, matrimonio, etc.

Y si a eso sumamos algunas "maldiciones" anexas, la cosa es peor. Por ejemplo, la "maldición del hermano mayor", la "maldición del hermano depresivo", la "maldición del hermano del medio", por nombrar algunas.

La primera de las mencionadas es la que me abruma por estos días, cuando tu hermano mayor no se escurre que ya eres viejo y que no puede pretender corregirte como cuando eras pequeño y que por otra parte no deseas parecerte a él como pudo ser en tu infancia. Pero se empeñan en insistir en ello y al final te fastidian el momento o el día entero.

Parece natural entonces, y muy necesario y casi indispensable, que los hermanos se distancien un poco, que se "auto-determinen" y que alcancen su madurez emocional, material y espiritual sin esas maldiciones.

Al final, son los padres ya seniles la amalgama que los mantienen unidos y que les recuerdan, de una vez por todas, que los que mandan toda la parvada son ellos y no sus "cabros chicos"... y debe ser así, por que si de algo estoy convencido, es de que "me mando solo" y que si existe alguien a quien le obedeceré alguna vez, sólo será a ellos...y que los demás se jodan, por que ya soy viejo y nadie me dirá cómo ser y como hacer las cosas. Amén.

domingo, 17 de abril de 2011

PUEBLO PERDIDO


TÍTULO V
DE CÁÑAMO, ARMAS Y BESTIAS
CANNABIS SATIVA

Desde las estrellas Quillayquén se lamenta con Poqui:
- Nuestra tierra sólo tenía bosques de hermosos maquis y robles... el huinca trajo pestes y malas hierbas!

Más abajo, pegados a la tierra oscura, los hombres de bien miraron al sol con oculto temor cuando vieron crecer entre los bosques de álamos a tan espigado arbusto. Parecía un extraño entre tan apacible paisaje.

La zarza traída por los españoles como planta frutal creció como maleza robusta y pudo cercar los deslindes sin vista alguna, como fuerte muro impenetrable y ciego, lugar preciso para ocultar a la extraña que llegaría para no marcharse.

En principio, los campesinos la sembraron para elaborar fuertes sogas y confortables ojotas que luego llamaron espargatas, muy frescas y muy cómodas. Pero cuando alguien dispuso que los sobrados de la planta fuesen quemados, al igual que las cañas del maíz nativo, todos comprendieron que eso traería problemas. Una turba de campesinos tentados de risa y sin poder controlar su injustificado buen ánimo, llegó hasta el bar La Unión, para servirse unos tragos. Ese día algunos vieron en la cannabis una hierba compleja, no sólo útil para bestuario y pertrechos.

Pero años después, ya nadie pudo sembrarla, por que los honorables parlamentarios decidieron declararla planta prohibida, cuando el gran delito era producir aguardiente, el cáñamo recién pasaba a ser considerado una planta prohibida por sus efectos psicoactivos. Pero los coltauquinos no entendían tanta desconfianza con el cáñamo, hasta que décadas después, se convirtiera en un lucrativo, pero ilegal negocio, más reprimido incluso, que el contrabando de aguardiente, tan famoso en estas lejanas tierras perdidas.



martes, 16 de noviembre de 2010

PUEBLO PERDIDO



TITULO 4
SUJETOS DE AMOR, ODIO Y MUERTE
CAPÍTULO II

EL JUEZ RURAL

1.- CON LA BALANZA Y A CIEGAS

Coltauco no sería un valle violento. Al menos eso recordaba haber escuchado de su padre muchas veces. Pero apenas se sentó a la cabeza del estrado pudo ver que su padre nunca fue buen profeta.
Así, un día domingo sentado en su sillón de mecedora, diario en mano, pipa aromáticamente humeante y bajo el alero de su casona de campo esperando los primeros rayos de sol, pudo sentir el nerviosismo de un ajetreado juez rural.
Al sentir el ligero galope del caballo de su mayordomo que apenas sostenía su gorra de paja con su mano izquierda alzada sobre su cabeza, se puso de pie para recibir las malas noticias.
-Su señoría, don "Clorito"....
-Diga hombre...qué pasa!
-Es que encontraron dos cadáberes en la falda del Quillayquén!!!
-un caballero ciego y su lazarillo... una niña!!!
El hombre volvió a sentarse, esta vez de bruces, casi sin deseos de salir de su apacible posada. Luego de un instante, que le pareció eterno, tomó su sombrero colgado sobre un clavo en la pared y sigilosamente montó en su caballo blanco para presentarse a la escena del crímen.
-vamos al infierno hombre!
-al mal paso, darle prisa!

El lugar era un hormiguero de campesinos que no disimulaban su indignación. La niña mostraba serios signos de haber sido abusada antes de su muerte y el anciano, notoriamente ciego por sus ojos blanquesinos, estaba tendido sobre un charco de sangre.

Tratando de dejar la impresión de tan macabro hallazgo a un lado, el juez rural pudo comprender que todo comenzó con un sujeto adulto que al querer abusar de la menor fue repelido a duras penas por el hombre ciego, que aún sostenía su bastón de madera roto en su mano derecha fuertemente empuñada. Pero no fue suficiente. Las señales de lucha abundaban en el lugar y entonces no pudo evitar volver su mirada al grupo de curiosos, talvés queriendo culpar a alguno de ellos de tan indignante crimen.

Pero sólo vio gente asustada y mujeres y niños llorando desconsolados... el criminal no estaba allí.

Se organizaron los pobladores en cuadrillas de 10 hombres para buscar en el monte y en el cerro al hechor, pero se les hizo de noche y no encontraron sospechoso alguno.

En el mutismo de la noche y sólo acompañado de la vela que moría sobre su palmatoria de greda, el juez rural pensaba en cómo su padre deduciría ese crimen y luego pensó:
-el asesino asistirá al entierro!!!

Casi sin dormir, se levantó ese triste día martes para concurrir al funeral de las víctimas y se colocó su revolver bajo la chaqueta, presintiendo que tendría que usarlo ese día.

En el cementerio todo el pueblo esperaba dejar bajo tierra a sus extraños muertos, que de vez en cuando pasaban por ese pueblo vendiendo sus escasas mercancías para vivir. El abuelo y su nieta lazarillo, eran ya conocidos por los aldeanos y aunque no eran queridos, su muerte les causó un gran dolor e indignación. Ya nadie quería atrapar vivo al asesino.

De pie bajo la sombra de un árbol y más apartado que el resto, un hombre con oscuro poncho sobre sus hombros y ancha gorra que le daba sombra sobre su rostro observaba el entierro. El juez rural pasó por su lado y apenas le dió la espalda se detuvo para volverse y darle la cara.
-Ud. no es de este pueblo amigo!- sentenció con voz firme.
-No... estoy de paso.
-Conocía a los difuntos?
-em....no...no, para nada!
-Entonces qué hace aquí?!
Y acercándose aún más golpeó su espalda con su mano abierta, a lo que el hombre respondío con un movimiento y expresión de dolor.
Los demás asistentes al funeral, se acercarón y sin recibir instrucción alguna quitaron las ropas al sujeto para desubrirle su espalda marcada con los golpes que el anciano ciego le había propinado mientras violaba a su lazarillo.

Casi por instinto, el juez sacó su revolver cargado y lo puso sobre la frente del sujeto, ya de rodillas y sostenido desde sus brazos por un grupo de vecinos.
-Confiesas haber cometido estos asesinatos?
-No...no...
En esos momentos todos sus años de estudio fueron insuficientes y solo deseaba acabar con esa miserable vida. Tenía la convicción de que era culpable.

El sospechoso fue conducido hasta una celda y ahí fue interrogado, pero no confesó jamás el crimen.

En la noche al letrado, en sueños se le apareció su padre con un fusil al hombro. Entonces comprendió que debía condenar a aquel sujeto a la pena máxima.

Pero el acusado apeló y la Ilustrísima Corte de Apelaciones lo consideró inocente. por falta de pruebas que lo inculparan. Ante esta injusta circunstancia, los agentes policiales que custodiaban al sujeto, solicitaron autorización al juez rural para dejar ir al prisionero y luego hacerse cargo de él y aplicar la "ley de fuga", Pero el hombre no pudo acceder a ello, por más que lo deseaba.

Un día, cuando el juez llegaba a su casa después de un día agotador, un sujeto se le acercó desde las sombras y mostrándole su rostro le sentenció:
-te tengo en la mira juez....!
Era el asesino del Quillayquén... entonces el magistrado lamentó no portar su revolver y cuando pudo hacerse del arma, el sujeto se había esfumado, como el humo del tabaco de su apreciada pipa.

domingo, 12 de septiembre de 2010

PUEBLO PERDIDO


TITULO 4
SUJETOS DE AMOR, ODIO Y MUERTE
CAPÍTULO II

EL JUEZ RURAL

1.- DE LA ZARZA Y EL MANÍ

No ha sido fácil para algunos convertir pantano en secano. No ha sido fácil para muchos convertir las tierras despreciadas por los ricos, en prósperos vergeles. La tierra ubicada cerca del río loco perteneció siempre a las ranas, y aparte de su canto y leyendas de ánimas y penaduras, nadie buscaba su amparo.

Pero al pasar del tiempo el bosque y el pantano pierden espacio y los nuevos colonos que con sacrificio llegan a este pueblo, arman sus granjas y predios para forjarse un futuro en esos lares. Los diques y cunetas profundas, apaleadas por el obrero recio del campo, espalda desnuda brillando al sol, han convertido lo inhóspito en milagro.

De entre la zarza mora y el barro, surge el sueño de un hombre, que llegó un día con lujosa carreta y hermosa esposa a estos lares. Su traje oscuro de buen y refinado corte y sombrero de copa, le dieron su chapa y respeto inmediato, era don Clodomiro, un hombre de gustos elegantes y finos, de exquisito diálogo e indiscutible clase... de esa que se trae a cuestas sin consultar el bolsillo.

De familia numerosa, como se lo ordenaba su religión, y todos muy obedientes, hicieron del sueño de su padre una realidad, al verlo enfermo. Él, por su parte, sólo pudo hacer de ellos unos caballeros con estudios. El menor de ellos, que heredó su nombre y estilo, fue enviado a Santiago a estudiar derecho tras una acalorada discusión sobre como tratar a los inquilinos.
-Pero padre, no los hagas comer a todos en una batea... no ves que siempre hay uno que come más que el resto!
-Hijo, qué sabe ud. de obreros... ellos son felices así... no ve que comparten alegremente la comida!
-Pero padre, parecen cerdos peleando por el afrecho!

Tras años de estudio, el hijo volvió a casa con su tremendo diploma, firmado por todos los ministros de la Corte Suprema de Justicia...
_Padre, aquí tienes mi título, sentémonos a discutir ahora...
El hombre muy senil, bastón en mano sólo sonrió y le dijo:
-¿preguntó ud. hijo a los excelentísimos ministros de la corte suprema si aún tiene alguno de ellos a su padre vivo?
-El joven abogado frunció el ceño y tras un ligero juego de ojos sentenció:
-Padre, los supremos son todos como de su edad... a ninguno ha de sobrevivirle su padre.
El ancianó dejó ver una sonrisa burlona y mientras se retiraba del lugar le dijo alzando el bastón:
-Ahí lo tiene hijo... ya no tienen un padre que los mande!..., pero ud sí.

Con los años, el anciano campesino había formado su respetable fundo, donde cosechaba cada temporada el mejor maní del país. Sus infinitos contactos sociales y amistades en todo el territorio le dieron buenas divisas y sus hijos pudieron con esa lección, crear sus propios negocios, marchándose del lugar, para dejar a su padre en compañía de sus inquilinos y de su hijo abogado, que nunca recibió dinero por sus causas, pero sí muchas especies, como cerdos, gallinas, corderos y cuánto pudiesen los campesinos pagarle por su esmerada y letrada ayuda.

Hasta que un día lo llamaron desde Santiago para informarle que había sido nombrado Juez Rural de Coltauco y sus alrededores.
-Caramba, fue su primera expresión
-en el trmendo lío que me estoy metiendo.
Con los años, esta expresión, la recordaría muy seguido, al ver que sus decisiones, cambiarían la vida de muchos... e incluso la suya.

Las leyes y el campo fueron su pasión y se le conocía de dos formas, con su terno gris y maletín a cuestas, cuando trataba conflictos entre vecinos, y de ojotas, pantalón y camisa arremangados y bajo una chupalla, cuando estaba guiando el manizal de su padre.

2.- CON LA BALANZA...Y A CIEGAS

...



sábado, 31 de julio de 2010

PUEBLO PERDIDO


TITULO 4
SUJETOS DE AMOR, ODIO Y MUERTE
CAPÍTULO I

LA PARTERA

Sus pasos temblorosos casi no se sienten resbalando sobre el lodo. La lluvia hace el resto, con las ropas empapadas poco se siente y parece que el alma se la lleva el infierno, esta vez frío y oscuro, sin una amorosa luna que marque tenuemente el camino.

La mujer está desesperada, arrepentida quizás de haber llegado hasta aquellos lares, tan perdidos en el campo, entre bosques y matorrales de zarza... y tan lejanos a su corazón joven. Más pasos no se sienten, la respiración deja salir el vapor errante de sus labios fríos, sólo piensa una cosa:
-No!... no quiero morir aquí!.
Luego el silencio tras las escasas huellas, de pies descalzos, enlodados y muertos. La lluvia no cesa... y ahora la noche eterna de invierno, nos esconde un cadáver.

En el largo y recto camino que lleva al río, un cuerpo joven yace en la orilla. Un carretonero que se dirigía al bosque a buscar la carga de troncos de álamo la encontró tendida, sumergida en el barro, como confundida con la tierra plomiza del campo.

De dónde venía!... si allí no vive nadie, salvo doña Raque, que es la partera del pueblo, mujer respetada y querida por su oficio, tan impecablemente ejercido. De dónde venía esa hermosa joven, si nadie la había visto.

Los lugareños levantaron sus restos y las mujeres vecinas lavaron su cuerpo... nadie vino a reclamarla... nadie sabía de ella... nada.

Con el tiempo, algunas voces se alzaron, entre mitos y sospechas, muchos que pasaban de noche frente a la casa de la partera, contaron haber escuchado el llanto de un bebé recién nacido... pero no había parto ese día... ni ninguno de los siguientes días...

La partera envejeció pronto, sus canas fueron más precoces que su desprestigio. Con el tiempo ya se le temía, y por unas monedas, alguna mujer afligida a ella recurrían.

Un día lluvioso de invierno, la partera abandonó esta vida. La lloraron algunos seres queridos, otros prefirieron hacer vigilia y olvidaron comentarios y estigmas. Pero las almas de aquellos recién nacidos, siguieron dando su primer llanto al que pasaba... el mismo llanto que la partera les arrebatara un día.


sábado, 10 de julio de 2010

MOMENTOS


UN SUSPIRO EN EL ESPACIO-TIEMPO

Tu vida se puede graficar en una extensa foto

Manejando por las calles de Iquique rumbo al trabajo diario, cuando la tarde cae estrepitosamente, me puse a pensar en cuánto me ha cambiado la vida. Y no es una frase cliché, para decir lo que todos saben... no... es una apreciación desde muy dentro... desde el alma misma. Si parece que al volver atrás, tengo una extensa foto, comienza en colores vivos y bellos paisajes de campo, con sensaciones y olores que a veces incluso recuerdo, por sobre la lógica de mis cinco sentidos. Ese aroma a campo húmedo, a vegetación luchando por sobrevivir.

Y esa foto, con el pasar de los años, se fue volviendo gris, ya sin colores variados donde regocijarse, con solo un tono poco alegre, de preocupaciones, de ilusiones, de alejamiento de la cuna que me hacía sentir seguro y amparado. Viajando a este norte tan lejano y desértico, a estos caseríos enclavados entre la arena y el mar de historias, para conseguir entonces un sueño y una meta.

Y fueron muchos años de esfuerzo, de lucha contra un destino adverso que pretendía hacer de mi un carpintero, un agricultor o un pintor, pero jamás un abogado. Y los años me enseñaron lejos de casa que debía seguir luchando, contra todo lo adverso, contra todo el medio aunque fuese hostil y muchas veces vano. Y hace pocos días comprendí mi determinación, cuando mi madre me dijo que la testarudez de mi hijo yo siempre la tuve. ...y eso es lo que me tiene aquí, luchando aún contra causas difíciles, contra actos injustos, contra el que no respeta a su hermano, padre o hijo y sigue su camino como soldado de guerra.

Y seguí conduciendo... viendo el tiempo pasar, y es que tan poco tiempo nos da Dios para tener que hacer tantas cosas. Y es que tan poca ventaja nos da Dios, cuando queremos soñar despiertos... Si esa foto, por lo que recuerdo, dejó de ser gris cuando por fin pude entender que mi prioridad en la vida, tan pequeña e insignificante en el espacio tiempo, es la familia... sí... ese grupo formado de amor que creas para ti... y ese grupo de amor que ya viene de antes, con quienes creciste, jugaste y soñaste, ser un doctor, un actor, un abogado, y por qué no, un padre feliz.

Y los planes no sirven, la vida y el amor te encuentran cuando debe ser, y tu sólo debes soñar y seguir haciéndolo, por que esto es la vida... y no te la dan... tu la tienes que ganar.

lunes, 21 de junio de 2010

MOMENTOS



QUÉ DIFÍCIL ES...

Qué difícil es, mirarte a los ojos y fingir
que no siento nada... cuando los tuyos brillan al hablarme
y yo sólo quiero, no sospechar nada.

Qué difícil es, caminar cerca tuyo, sabiendo que no estás a mi lado...
cuando lo único que deseo es olvidarte.
Qué difícil es pretender ser ciego, si mis ojos te buscan.

Qué difícil será, esperar mi último suspiro... sabiendo
que pude ver el sol y las estrellas en esta vida... sin esperarte
y sin soñarte.

viernes, 4 de junio de 2010

TIENES QUE SER FELIZ!


SENTIMIENTOS DE NIÑO

Mi hijo no cumple aún 4 años y siempre me sorprende con su lado emocional. Es muy rebelde a veces y eso despierta uno que otro "gruñido" de mi parte. Siempre he admirado en él su temprana tendencia a exigir y escuchar razones. Un "por que sí" no más, o "por que yo lo digo", a él nunca le han bastado.

Y ahora que está un poquito resfriado y no quiere comer ni beber, cosas que debe hacer para sanarse, me ha visto molesto... disgustado con su renuencia a obedecer y entonces hoy... antes de rendirse en sueño, con sus pequeñas manitos ha acariciado mi cara con ternura y me ha dicho con tono convincente y conciliador:
- Papí, tienes que ser feliz... a veces uno no está feliz... pero tiene que estar feliz!
Tal vez por que soy padre primerizo estas cosas me llegan tanto, pero siento que me ha dicho una gran verdad. Nosotros los adultos, parece que nos esforzamos por ser unos seres infelices... cuando la fuente de la felicidad la tenemos tan cerca. Está en nuestra casa, en nuestro hogar... en un pequeño retoño que podría heredar lo mejor y lo peor de ti.

Así es que con mucho convencimiento asentí y le ofrecí una leche tibia, como él dice que debe estar para dormir. Dijo que sí... pero cuando volví con su baso de leche, ya estaba dormido.

Pero me quedé pensando... caramba!, debo ser feliz!... o al menos empezar a darme cuenta de aquello.